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domingo, marzo 04, 2012

Soñe el fin del mundo.


Soñé el fin del mundo y tú y los niños estaban conmigo. No nos tomó por sorpresa, todos lo sabíamos, lo esperábamos, nos vestimos de blanco e hicimos refugios en blanco para cuando cayó la noche, y vino y fue eterna, guardamos alimentos para un largo invierno, y nos quedamos sin internet y sin TV, acumulamos libros, e incertidumbre, pero en calma.

Recuerdas cuando no nos encontrábamos? cuando existía el uno sin el otro, con otra gente? Y otro besaba tus besos, y otra ocupaba el lugar tuyo en mi cama,  no existíamos más que nosotros sin el otro, y ahora que dejaremos de existir al menos lo haremos juntos, ya no existiremos, pero seremos tu yo y los niños, ya no seremos uno sin el otro, y sin ellos, como cuando no existíamos.

Pero no llores, y no disimules, ven y bésame por que esto no termina hasta que termina, el viento trae un murmullo de espanto, y solo lo podremos callar cuando duerman los niños y hagamos el amor.

El cerro se incendia, lo ves? no hay quien apague el fuego, no hay quién dé la noticia, ni redes para comentarlo, solo testigos y victimas, por que el fuego ya viene, y el cielo se oscureció en rojo hace días.

Hay gigantes corriendo en las aguas, en la tierra, ellos caminan en otro tiempo, a velocidades lentas, recuerdas cuando hablábamos sobre la relatividad del tiempo de una hormiga recorriendo la sala? para ellas solo éramos gigantes inmóviles, las veíamos transcurrir el espacio de la sala en segundos que para ellas eran horas, y hoy, las hormigas somos nosotros, viendo gigantes inmóviles caer del cielo, salir del agua, destruyendo el mundo, que para ellos, será pequeño, será un segundo.

Soñé el fin del mundo un miércoles de ceniza, y a pesar de todo, dedicamos el último día en tratar de sobrevivir inútilmente, y estabas tú y los niños, mejor habría sido morir, o salvarnos, pero de manera distinta, no en estas cunas blancas en el desierto que solo esperan por que la muerte nos alcance.

No acudimos a Dios, porque Dios estaba allí, tan destructor, tan omnipotente como un niño jugando a quemar un hormiguero, o a inundarlo, y se quemo el cielo, y las aguas hicieron playa el desierto.

Para los niños solo era otro día, lejos de casa, un día raro, sin TV y sin internet, ajenos duermen sin saber que pasa, tu duermes cansada, y yo absorto me desvelo de lo que bien podría ser nuestro último sueño.

Y despierto del sueño del fin del mundo, y estás dormida a mi lado, y los niños en su cama, me despertaron las sirenas y el barullo, te cobijo, te beso, hago lo mismo con los niños, de pronto me doy cuenta de que estoy llorando, y salgo a la azotea a ver el cielo, esperando soñar despierto la pesadilla, y veo gigantes y luces en el cielo, pero esta vez no huiremos, correremos a volar papalotes en la mañana, haré carne asada e iremos a las piscinas, al atardecer ya veremos, cuando vuelvan los sueños del fin del mundo, pero esta vez estemos despiertos.

domingo, enero 29, 2012

Somnolencia del alma

Abrazame, aunque ya no hable, aunque ya no te besé más. 
No pude tener una muerte más hermosa, en nuestra cama, en tus brazos, muerto de viejo tras tantos años juntos. 
Lo siento además, por el dolor que puede ocasionarte estar abrazada a mi cuerpo muerto en nuestra cama, tu sabes bien lo último que te dije; recuerdas? cuando éramos jóvenes y nos quedabamos días enteros haciendo el amor y durmiendo así como ahora? perdón, de verdad creí que me iría primero, pero la muerte se acosto en mi lugar en la cama, y desperté solo para verte, acariciarte el cabello y decirte te amo por última vez, luego no pude controlar mi cuerpo, y la vida se me escapó, como cuando se nos escapa la conciencia al dormirnos muy cansados, y fue la muerte la que recibió el sueño de mi alma, mientras te agitabas y decías mi nombre, como cuando hacíamos el amor (disculpa la sonrisa).
Te doy como te dí mi vida el privilegio de sostener mi muerte, con mi cabeza sobre tu pecho, a fin de cuentas valió la pena vivir por morir en tu abrazo, ahora te esperaré un instante sin tiempo.

sábado, octubre 22, 2011

El mar al que nunca llegó.

Escarbó un poco más, con sus dedos rascando, con uñas comidas arrancó el grano, la sangre se secó de inmediato, encontró entonces justo lo que temía, y logró introducir todo el dedo, estaba hueco y apenas cubierto con carne, musculo y sangre, ausculto dentro en busca de más, de un poco de hombre, de hueso, más no tocó más que vacío. 
Desde hace semanas venía ocurriendo así, esa madrugada despertó sobresaltado como siempre, sintiendo que algo le faltaba. Lo primero que le robaron fue la calma, al despertar y sentirse incompleto, vacío, y esa noche justo era corolario de lo que venía pasándole cada noche cerca de las 4am; al principio despertaba bañado en sudor, pero al cabo de varias noches, solo era el susto y el frio colándose entre sus poros vacíos; y ya no sudó más. 
Una noche despertó sin fuerzas, otra sin espíritu, otra noche lo habían dejado sin palabras, y al cabo de varios episodios, también le habían robado la esperanza, a la mañana notó también que le faltaban dedos en los pies, y entonces supo que nada lo detendría, y que no se trataba de un simple episodio de psicosis de esos que tenemos cuando una repentina preocupación o premonición desconocida; si gustan llamarle así; nos viene al hueco que se nos hace en el estómago sin razón.
La noche que Karla; su novia; se quedó con él, despertó sin ganas, y desde entonces ya no la llamo más, como si temiera contagiarla de algo, y luego, cuando se acordó de ella una mañana, vio que en su mente faltaban su número, su cara, su nombre, y la olvido como muchas otras cosas que le fueron robando cada noche, el sabor de la comida de su madre o el gusto por una tarde con la brisa del mar lejano al que nunca llegó.
Después empezaron a faltarle más partes de su cuerpo,  dejo de sentir los latidos en el pecho, el aire se le salía por todas partes al respirar, luego los dientes, y un amasijo de sangre en la boca desdentada, las orejas, las cejas, los párpados, el  bigote, y los oídos, solo le quedó un estridente pitido de interferencia, de ruido blanco con voces que no reconocía, hasta que finalmente un día despertó sin ojos, y desde entonces se dió cuenta de que  le faltaba la noción del tiempo.
Se quedó entonces en la cama, en una madrugada eterna, sin saber las horas, durmiendo y despertando, sabiendo cada vez que algo más se habían llevado, solo con su tacto, su mente y la certeza de que la muerte se lo estaba llevando a pedazos.
Pero le quedaban los sueños, y soñó con ella; aquella de la que ya no sabía el nombre, soñó que le hacía el amor mientras se caía a pedazos y ella le cabalgaba, quedando tendido en la cama sin que ella lo notará, y al despertar, le habían robado el sueño y ya no soñó más con el mar lejano, con el sabor de la comida de su madre ni con la vida perdida en ese eterno deja-vu de ir desapareciendo de apoco.
A partir de entonces fue consciente de cada cosa que le robaban, estuvo despierto el día que le robaron los riñones, el día que ahogado vomitó el alma, misma que buscó palpando en la cama y no encontró.
Tarareaba aquella canción misteriosa de la que nunca supo el nombre hasta que se la llevaron de su memoria junto a todas las demás razones y su conciencia existencial; se llevaron su nombre, su ser, su identidad.
Quedó siendo un estropajo de sí en una cama invisible excepto por su espalda, sin tiempo y sin espacio, solamente como estadio de su muerte, con la malicia intacta, fraguando un fin decoroso contraarte de la actitud pasiva   de hasta entonces, seguro de que la muerte terminaría su labor de hormiga en el próximo sobresalto,
Decidió que el último dia de su vida se tomaría las cosas con calma. Ya no se arrepentiría de las cosas que no hizo; ni siquiera del mar lejano al que nunca llegó; esperando que fueran pocas, aunque justo esas contituyeran la razón que trajo a la muerte a llevárselo en pedazos. El último día de su vida tampoco se levantará de la cama, esperará a la muerte fingiendo dormir despierto una calma escasa y rara y sin hacer nada, descansando esta larga jornada desde su parto a hoy, a la de menos podrá entonces convencerla de que se acueste con él antes de terminar su trabajo y la seducirá para hacerla su amante, la llamará por el nombre de la mujer que olvido, excepto por que sabe de los vestigios de sus dedos y su sudor en la piel; o lo que queda de él;  y antes de irse con ella y dejar su cama por primera vez en días y por última vez, la muerte se le entregará y le quitará de lo robado al menos la humanidad, y se vengará así, esperándola con los ojos abiertos y los sentidos despiertos antes de quedarse de nuevo dormido, soñando la brisa de la tarde del mar lejano en su cara, haciéndole el amor pensando en otra, aunque se vaya de su mano a la distancia.

domingo, marzo 06, 2011

Para masturbarse higiénicamente...

Amalia es la única mujer con la que tengo contacto directo; ella me cuida, ella se preocupa por mi mas allá de sus necesidades propias que son muchas. Mi hermana, se casó con un vividor, un tipo que además de robarle sus sueños y su juventud, la lleno de hijos y de deudas, y a pesar de ello, ella siempre se ocupa de mi, de si tengo comida, de si pagué la renta, de si me tome mis medicamentos, de si estoy vivo.

Mi abuelo era un malnacido, mis padres, demasiado ocupados en sus carreras y la apariencia de nuestra familia ante el vecindario, se dedicaron a trabajar y en tres descuidos nos tuvieron a Amalia, a mi hermano y a mi, por desgracia demasiado pasivos y retraídos como para reaccionar, para hablar, para sacudirnos.

Mi abuelo siempre nos hacía rezar el rosario por las tardes, a pesar de su pasado como militar creía en un dios liberal, racista y homófobo, que además de todo permitía que tres de sus creaciones mas débiles pasáramos por todo el martirio que era tenerlo a cargo de nuestra crianza y cuidado.

Crecimos por obra y milagro de ese maldito dios que jamás entendí, pero que me tortura con una moral estrecha y posesiva; represora, causante de infelicidad y miedos extremos que desencadenaron esta serie de fobias que hacen al Dr. Morales medicarme y a mi hermana pagarle $200 al mes.

Mi hermano Daniel tendía acaso 8 años y yo 7 cuando mi abuelo; maldito desgraciado; después de rezar el rosario cada tarde empezó a violar a Amalia, quien a sus 12 se mostraba como una bella jovencita que había desarrollado demasiado pronto; cosa que a mis padres enorgullecía para decirle a todos lo hermosa jovencita que era, y lo guapa que era; parecida a mamá; lo peor era que el desgraciado nos obligaba a verlo, Amalia que había aprendido a escapar en sí misma ya no lloraba como las primeras veces, mientras Daniel y yo, petrificados de estupor y asco, nos tragabamos la impotencia amarga como la hiel, luego el señor este nos proveía de fajasos y amenazas irrecordables para que no habláramos, cosa que aprendimos bien y mejor, ya que nunca ninguno de los tres se atrevió a hablarlo ni siquiera entre nosotros.

Lo mató un policía; el incidente aún me es confuso y los motivos de el mismo se me entremezclan entre alivio y rabia en una nebulosa que el Dr. Morales aún trata de esclarecer, sé que el señor solía exasperarse de mas en temas políticos y que un altercado con un vecino llevo a la policía a mi casa ese día, parece que en realidad no hubo una razón reglamentaria de parte de mi abuelo como para que el policía disparara, pero lo hizo; lo mató sin que el malparido confesará lo que nos había hecho; ese es el problema de las revoluciones y los dictadores siempre quedan demasiados rencores resagados y solapados, por eso creo que en Cuba hacen bien; políticamente hablando; encarcelando y ejecutando a los disidentes; víctimas y victimarios nunca aprenden a vivir en paz después, cuando la vida sigue.
Cuando finalmente a mis 18 años me decidí a buscar a aquel policía para agradecerle haber matado al degenerado, este me relato como el maldito los hacía rezar en la detención el rosario antes de violar a sus mujeres, a sus niñas, a sus hermanas mientras los obligaba a ver, para luego aplicarles la picana sin misericordia alguna.

Creo que mi hermano Daniel hizo bien al suicidarse durante la adolescencia; hubiera sido bueno para los tres haber muerto a seguir nuestras vidas con tanto secreto doloroso y cómplice en nuestra conciencia; de todas formas nuestros padres siguieron sus vidas tan tranquilos y lejanos como siempre, mientras nuestra abuela nos hablaba cada tarde después de el rosario de el maravilloso hombre que en vida fue nuestro abuelo, y de como siempre tuvo razón de odiar a esos malditos comunistas de mierda. Ya para entonces, mis psicopatías me hacían indiferente a colores y banderas políticas.

Las niñas nunca deben oler a semen, ni sentir a un degenerado restregarle los genitales en un tumulto, oír palabras sexuales o ver a un masturbador en un autobús, por Cristo que nada de eso será bien visto por dios, yo no soy un degenerado de esos.
No me gusta que en las manos me quede semen cuando me masturbo, limpiarlo con papel higiénico y luego lavarse no basta, igual el respeto por el objeto de tal perversión al menos debe ser tomado en cuenta, y en mí a lo largo de estos años perfeccionado se ha convertido en un ritual, un método; cada tarde, justo antes de que Amalia llegue a visitame; no puede faltar ningún implemento, se debe hacer en el lugar y momento adecuado, a solas preferiblemente, sin que nadie vea algo que hasta el mismo dios pasa por alto ver por razones salubres; pero yo sé que sucede, en mi conciencia queda, por eso además de los guantes, el preservativo, el jabón, el desinfectante y la crema, no obvio el rosario, la biblia y el látigo de autoflagelación para expiar la culpa que me atormenta tras mi desenfreno, no olvido lavarme copiosamente las manos hasta que la sangre me indica que estoy limpio; si tan solo la sangre en mi espalda me indicara que mi conciencia esta tal limpia como mis manos!, pero ni el ardor que me ocasiona el lavado genital me libra; tener presente aún en mi conciencia el objeto de mi perversión cuando ya Amalia ha llegado! Perdoname dios por no dejar de desearla, por no olvidar a la niña que ocupa mi mente mientras me masturbo; mientras ella me cuida en mi mente la hago mía sin que lo sepa; ya ha sufrido suficiente y jamás lo sabrá, y solo en mi mente sigo repitiendo su nombre: Amalia.

sábado, noviembre 28, 2009

Breve baile nocturno.


Te fui a ver mientras dormías, luego me escondí en el rincón de siempre, entre las rendijas de el piso, entre la ropa de el closet, en la sombra de la cortina.
Morías plácidamente a pesar de que con tus manos sostenías tu vientre infértil, cocinado por los medicamentos, el sudor de tu frente me asustaba más que mi propia muerte; impredecible te levantabas de tu cuerpo, bailabas al son de mi silencio, jugabas con tu cabello, danzabas una canción invisible, pasos sin sonido, me volvías a ver tratando de sacarme de mi letargo, de mi rutina, mi timidez, extendiendo tu mano me invitabas a subir a la cama, bailabas menguante; en varios tiempos; me invitabas en futuro perfecto, presente retórico y pasado progresivo, conforme tu sonrisa suicida se me hacía mas clara, comencé a mostrarme en el espacio vacio entre la cama y la pared, levantándome, sonriéndote, dejándome seducir por tu misterio, tu muerte que me busca, como si en la multitud de los vivos te estorbará el cuerpo para buscarme, pero tu no sabes tanto como crees, y mientras me tomas de la mano para subirme a bailar contigo, me proyecto y hago caer la caja de música de la cabecera de la cama, y estalla en mil pedazos, escuchas entonces la pregunta preocupada de el cuarto contiguo, los pasos presurosos que vienen por el pasillo, retengo mi sonrisa en los labios apretados, aún no sé si más bien una mueca de llanto, me miras molesta sin soltarme y desilusionada ves abrirse la puerta, con tu madre que enciende la luz, ve tu cuerpo y las pastillas; me miras sin decir palabra, ya no bailas; hoy no mi amor te lo ruego; vuelvo a la reendija de la perilla en la puerta, tú te acuestas sobre ti mientras me lanzas una última mirada, tu madre llama al 911 y te hace vomitar para devolverte el alma al cuerpo.

domingo, febrero 10, 2008

El cielo puede esperar...


Aún falta para el regreso
que la esperanza se materialice
que se vayan algunos invisibles
que la realidad nos encuentre dormidos en nuestras camas.

Actualización. 14/2/2008

Esta noche todos dormimos en nuestras camas, Saúl, nuestro pequeño héroe, con esa sonrisa que mata demonios (que heredo de su madre) ha terminado con todos los invisibles, la esperanza se materializó esta tarde. Bendito Dios! y benditos todos y cada uno de ustedes que con sus oraciones, su apoyo y sus buenos deseos han sido pilar de esta, ahora alegría.

Saludos desde mi hora mas oscura, prometo publicar la primer foto de Saúl.

martes, octubre 30, 2007

Llueve.




Han pasado los días lentamente, y la gente no parece darse cuenta finalmente del temporal tras un largo invierno.
Llueve, es cierto, pero llueve sobre las cabezas de todos y cada uno.
Ella corre cada día, como siempre, de el trabajo al mercado y a su casa, ahí su niña de 7 años, a cargo de sus hermanos sabe que su madre pronto llegará.
San José de Costa Rica es una ciudad oscura por naturaleza, y por el abandono de sus autoridades; ella cree que ellos piensan lo mismo que ella, sería mejor barrerla con bombas y empezar de nuevo.
La delincuencia es parte de el tétrico paisaje oscuro y fétido de la noche, estas mollejas de pollo deberán servir para apaciguar el hambre por hoy y por mañana de los niños, y corre, corre en medio de la calle y bajo la lluvia; lo que oscurece aún mas la ciudad; en medio de la gente, los maleantes, y sorteando a los vehículos.
Un pito acelera su paso a la intransitable acera, por un momento, el mismo vértigo que guía el pie del conductor al acelerador, la incita a quedarse en la calle, pero sus tres niños la esperan con las mollejas, con la leche de el pequeño, y para usarla de cobija en la fría noche.
“Ojala hoy no se haya metido el agua”, sigue su paso alterado solo por algún atravesado y se apura, despista a los dos tipos que la siguen, estos desisten sin mas al verla tan pobre y mal trecha bajo la luz de una de las pocas luces que sirven a la entrada de el bulevar, y ella presurosa y mojada sube al bus, no es una mujer ni vieja ni fea, pero es una mujer descuidada y demasiado trabajada, todo por que no tuvo la falta de pudor que se necesita para ser puta, y por que tiene a una hija que según ella, y gracias a la educación pública paupérrima y tonta, sin recursos, tendrá un futuro mejor y no merece tener esos ejemplos, y menos de su madre.
Se apura al bajar, desciende desde el caserío hasta el tugurio, o “conglomerado habitacional informal” como lo llama el instituto de ayuda social, pero se da cuenta de inmediato que algo ha pasado, y que todos la miran mientras camina por el trillo de tierra encriptado por latas hacia el final de el “caserio”; y entonces incluso deja las mollejas tiradas, corre presurosa y corre desesperada, mas se detiene a solo unos pasos de donde debían estar las latas que cobijaban a sus hijos, Adriana de 7, Adrián de 5 y Jonathan de 2, pero solo vio a los rescatistas, a los bomberos y a los periodistas, y el río maniático que se lo había llevado todo! Y la gente la señala, y entonces el informador corre, le pone el micrófono en la cara y le pregunta “señora, como se siente?” y el tiempo se devuelve, a pesar de el pito, ella decide no quitarse del medio de la calle, el vértigo de el conductor atrofia sus sentidos y no frena, la acera es un río; la trabajadora social le dice a Adriana; horas mas tarde; que Dios se llevo a su mamá al cielo, mas ella sigue corriendo en su inconciencia, y por mas que corre no llega, no encuentra el camino de vuelta, y atónita no reconoce su cuerpo debajo del carro, para ella solo existe el rugir de el río, y sus tres pequeños que la esperan.

martes, octubre 23, 2007

Pequeño.



Cuando yo era pequeñita, y mi casa también lo era, todas las cosas eran de guardar, la sala era cocina y habitación por turnos, y mi madre era mujer, costurera y magdalena de igual forma. Me siento desnudo y claustro de libertad en este afuera, mientras mi madre por un rato; creo; deja de ser viva y la casa se vuelve capilla, habrá que guardar a mamá ahora, por que el mundo es pequeño, y las cosas en él, también son de guardar.

martes, octubre 16, 2007

Desconocimiento.


-Otra vez tu! Me has despertado
-Disculpa... –dice sonriente y malvado el invisible desde el techo de la habitación – no quería despertarte...
-Eres un mentiroso! Siempre lo haces, pero igual aunque ya no te temo insistes en molestarme!
-Ese es mi trabajo y lo sabes, mas ya que ahora estas despierta; conversemos un poco no?
-Aaaaah, te sentías solo?
-Jamás! La oscuridad es la guarida de los demonios, tu miedo mi universo, mi maldad mi coartada!
-No mientas! No tiene sentido, ya estoy demasiado vieja y sé demasiado como para creértelo, igual seguramente pronto, seré como tu, no me engañas
-Siempre orgullosa! Siempre tan pedante! No te fíes de mí, podría atacarte si quisiera mientras duermes, o quizás causarte pesadillas! Volverte loco! Jajaja
-Ya no te odio sabes? Hace tiempo deje de hacerlo!
-... no me digas eso..
-aún me reconoces verdad?
-soy demasiado viejo para admitirlo, y tu para no saberlo!
-ya no te temo
-eso lo sé, desde hace años lo sé, sé también que no te atormenta lo que pueda o no hacerte...
-Sé quién eres, quién fuiste, te odie por irte, te odie por volver invisible! Pero ya no importa, estoy segura y se ha vuelto incluso agradable tenerte en casa.
-calla mujer! Soy un demonio y no o puedes venirme con eso! Me importa poco amarte!
-...y yo a ti... pero ven, tengo sueño, acuéstate conmigo, cobíjame con tus alas
-no sabes lo que dices! Deliras! Es parte de ser anciano lo sé!
-No seas tonto Eugenio, ven y abrázame! Ven a dormir conmigo, tu espacio siempre ha estado esperándote!
-No puedo Martha! Y si te robo la respiración mientras duermes?
-Me estarías haciendo un favor.

lunes, octubre 08, 2007

El viaje.



Es extraño que el cielo exija mas estrellas fugases de vez en vez, como si a deshora alguien necesitará llamar de vuelta estos espíritus, será que no hay suficientes ángeles en el cielo? Desolados nos deja la muerte que inicia estos viajes con nuestros seres amados, y que nos dejan huellas perennes y profundas. La ausencia es una daga profunda, mas los recuerdos y el amor eterno son abrazos en el alma que nunca se olvidan. Hoy has heredado el reino de los cielos con todas sus estrellas, trascendido a la vida, iniciado el viaje, sabemos que del otro lado esperarás a los que dejas, en un pacto silencioso eres silencio en silencio presente en cada uno de los momentos de lo que resta de sus vidas, el dolor es inoperante, el amor que dejas será motor y eso es tu legado, eso no te lo llevas, y la promesa de encontrarse mas allá de las estrellas.


A la memoria de Natalia Trejos hija de nuestro amigo y hermano de sentimiento Alejandro Trejos, todo nuestro amor y nuestra fuerza esta contigo y tu familia, nuestras oraciones, aunque nada de esto mitigue su dolor, sepa que quienes le queremos estamos a su lado. Un abrazo del alma.


Amorexia & Reina de Ébano.

martes, octubre 02, 2007

Bienvenido.


Viniste sin decir palabra
Nos dejaste pasmados
Volviste luna el vientre de tu madre
Ahora sus lienzos llevan tu mano
Has vuelto mi tristeza
Tu ausencia
Tu silencio
Mi soledad
La soledad de su vientre
En una fiesta
Bienvenido
Bienvenida
Sabrá Dios por que me ama tanto
Y desde las corrientes lejanas
Te trajo hasta mí
Déjame pedirle a tu madre
Que mengue esta noche su vientre
Mientras yo te canto
Mientras te arrullo
Y tu luego
Sin decir palabra
Me haces sonreír mientras duermo.



Para Saúl, te espero bb!

martes, septiembre 25, 2007

Auto-cuervo.



Dicen que vive en lo oscuro, que es negro como la noche, prácticamente invisible, él es su noche, y de día no es por que no existe, por eso se llama auto-cuervo, tiene la piel llena de plumas negras, y alas enormes en la espalda, pocos lo han visto, pero tiene cara de hombre, él es para él la única existencia, su tiempo y su espacio, mas además es un vengador, y por ello inmiscuye en nuestro mundo su odio vuelto sombra, silencio, nocturno, cuentan que salió del escusado de hueco del putero de la vieja, el de las niñas desgarbadas y mudas. Las protege, las venga, cuando una niña fue tomada por un hombre él llega y la huele, rebusca los rastros del hombre en sus fluidos, luego lo busca, luego lo envuelve...
-se los come Daniel?-
-no!, solo los mata, después los encuentran en las copas de los árboles, como a la vieja-
(auuuunnnnhhh, sniff, sniff) –escucha! Esa es su bocanada, nos esta oliendo! Camina sin hacer ruido, dicen que es ciego, mantente abajo, que no nos encuentre!-
-dónde esta?-
-Al lado, enfrente! Arriba, a la par! Lejos! No lo sé, él es un pedazo de la noche, puta sal! Pero lo de Rosita no es como esto! Ella es ya casi una mujer, y yo, yo estaba tomado, ella me sedujo! Lo juro!-
-De que hablas Daniel!?Cállate! Tengo miedo corre!-
-No es lo mismo! Corre! Corre! Ahí viene la noche!

lunes, septiembre 17, 2007

El instante de el olvido.


Hablan, ella solo los escucha como ecos lejanos, el monitor cardíaco domina su atención, y el pasado, la razón de su estancia allí es demasiado borrosa, solo recuerda esa sonrisa silenciosa sobre sí mientras le acuchillaban.
-La policía no sabe nada aún, el padre aunque ya fue dado de alta carga con las heridas-
-Qué horrible crimen!, mira que violar al muchacho, y además dejarle a la madre en este estado!-
Para ella son palabras, no entiende, no recuerda, su realidad corre entre el monitor y las personas lejanas, la penumbra lo inunda todo, un silencio primordial aderezado con sonidos lejanos, pero el monitor esta primero, y hasta ha logrado darle seguimiento en su desvarío, no se esfuerza por encontrar los recuerdos, y estos no la buscan, no la atormentan.
-Nada que hacer!- escucha lejano, luego el latido electrónico, y nada mas, el tiempo son solo instantes dispersos en su inconciencia.
-El mismo padrecito ha venido a darle los santos oleos- y solo esta vez, por infinitesimal secuencia de segundos le causa esa sensación nueva, un frío le llena el espinazo hasta el desvanecimiento nuevamente, le roba ese recuerdo justo cuando vuelve el monitor a ser su todo.
Despierta; la ve; a la enfermera; conversando con él, el frío en pausa tras la inconciencia vuelve, el padre se acerca y finge confortarla, le habla de Dios y bendice su camino a la muerte, entonces vuelve ese recuerdo, en diapositivas, como flashes del terror, entrar por la puerta y verlo sobre el muchacho fue un mismo acto! Su hijo! Tomar el cuchillo y herirlo! Los golpes, y esa sonrisa mientras la acuchilla, el monitor le aturde y el frío se convierte en el gélido brazo de la muerte entrándole por la nuca hasta los pies –Yo cuidaré de tu hijo, no te preocupes!-le dice el mounstro mientras sonríe al darle esa última puñalada, un espasmo terrible y el frío, mientras el recuerdo vuelve para ser el último instante de su olvido, de nuevo el monitor cardiaco es su realidad, esa sonrisa en sus pupilas, él santifica y escucha el monitor detenerse.

lunes, septiembre 03, 2007

Muñeca.

-Qué hermosa muñeca han dejado tirada aquí- Pensó Don Gilberto al descubrir el cuerpo aún tibio de la apenas hace un año adolescente en medio de la basura sin recoger de el parque frente al instituto de seguros, tan pequeña y joven, tan inocente, tan llena de sangre, de sudor y de los jugos de las bolsas que se mezclaba con el agua de la lluvia de la reciente madrugada –Quién pudo haberla dejado olvidada?! Se pregunto irónica e inocentemente.
Mas no reparo en mas cuestionamientos, con su carretillo y sus 70 años a cuestas tenía fuerzas aún con su miseria de dedicarse a recoger de la basura todo aquello que él pensaba podía servirle y que otros habían desechado, así que tomo cariñosa y cuidadosamente aquel cuerpo frágil e inerte y lo acomodo sin problemas en su carruaje oxidado y dispuso volver a casa con el tesoro encontrado.
De los pocos que lo vieron camino a el oeste de la capital, hasta el puente bajo el que vivía, ninguno puso atención a su carga, ni al viejo decrépito e indigente que era paisaje habitual para quienes a esas tempranas horas se apuraban por llegar a sus destinos. San José aún dormitaba, y su conciencia era escasa a las seis de la mañana.
-Esa ropa de putita no es digna de una muñeca como tu- le decía a el cadáver mientras lo desvestía y lavaba con el agua de el río en su tugurio de latas bajo el puente, la vistió cuidadosamente con un vestido a cuadros atrapado en le tiempo, milagrosamente bien guardado, milagrosamente entero, le arreglo la cara, el cabello, abrió campo en su destartalada cama en medio de todas las muñecas plásticas y la acomodo semi-sentada junto a las otras, obviando el olor a sexo añejo y desgarrador, se alejo hasta la puerta de plástico y sonrió mientras admiraba su colección hermosa; de todas formas en aquella miseria el olor era algo que no importaba. –Nos vemos en la noche muñecas!- dijo mientras tomaba su carretillo con rumbo a los basureros de San José. La Muñeca de carne dibujaba una sonrisa extraña que él le dibujo en la cara, finalmente alguien la veía como un tesoro, como una muñeca, a pesar de su muerte, aunque esa noche tuviese que resistir las caricias mal sanas del anciano.

lunes, agosto 27, 2007

La venganza.



-Esta noche este maldito me las paga!, No voy a tener a este hijo bastardo de ese mal nacido! Lo juro por Dios que hoy lo mato! Qué se piensa!? Qué se cree!? Decirme marihuana! Decirme zorra! Frente a todos en el bar! Y yo cuidando a este pedacito de mierda en la panza! Se jodieron! De seguro será un maldito igual que su padre!-
La ira ciega e inconsciente la lleva al baño, se toma las pastillas y siente como se estremece el vientre. –Sal de ahí maldito! No quiero en mí nada de él! Saberte muerto y decírselo! Que te tiré por el escusado será delicioso! Sal de ahí y muérete!
La mujer sentada en el inodoro suda la combinación de abortivos, el producto de su vientre lucha y se aferra a una vida dada de mala gana! Se sostiene de el primer instinto, el niño necrófago se niega a la muerte y pacta con ella! –Te doy a mi madre- le dice y esta acepta, la mujer cae abatida por el dolor y sangra, el no nato se alimentará de ella, solo deben mantenerla respirando! La mujer cae, se desmaya, desfallece, en una clínica del centro los médicos logran sostener el embarazo, la vida artificial de la mujer le alimenta, el padre le comenta a la enfermera –este guila es fuerte como su padre!- no me necesita, cuando nazca denlo en adopción, yo no puedo verlo- El vientre salta y piensa mientras consume el suero con que mantienen viva a su madre –algún día te encontraré maldito! Algún día!-

miércoles, agosto 22, 2007

Las mentiras susurradas al oído.


Engaño


El fuego en su cabeza solo tarda un segundo, inmediatamente el arma cae de sus manos, y con sus ojos muertos aún distingue en la penumbra todos y cada uno de los cuerpos tendidos.
-Lo he hecho bien?- le pregunta. El invisible sonríe y la mira complacido, le muestra los dientes.
-Por que me hiciste matarlos si no te has ido?, me dijiste “mátalos y mátate para que yo me vaya” mas sigues aquí!- le dice asustada.
-Gracias por alimentarme- le susurra el invisible, mientras lo ve acariciando la cabeza destrozada de su cuerpo muerto.


La espera.

Ella mira hacia la puerta, aún cuando sus pezones erectos podrían hacer pensar otra cosa, no esta excitada, y aunque esta desnuda, esta sola. Mira a la puerta mas ya no espera a el amante, solo sueña, lo ve llegar sonriendo de el viaje que nunca acabo, y que lo llevo bajo tierra. Ella sostiene en sus manos un tarro de antidepresivos, aunque es joven sus ojos envejecidos por el llanto, ya no alucinan su llegada, tratará de subir de plano; piensa; para encontrarlo un poco mas allá de la conciencia; la tina esta lista, sin duda alguna saldrá a buscarlo, y no espera regresar.

El fin de el mundo.

El primero fue aquel tipo que cargo a su hijo muerto hasta el parque, lo puso en una banca y llorando sobre su cuerpo se disparó en la sien derecha. Lo sabíamos, muchos padres tampoco lo soportaron y no esperaron la media noche para hacerlo con todos. Como llegamos a este punto de la humanidad? A autodestruirnos de forma instantánea al mismo tiempo? No importa, que importa ya? Los ataques nucleares programados borraran todos los vestigios restantes, a aquellos que no se atrevan, a los rebeldes pro-vida, lo que somos y lo que fuimos.
Se acerca la media noche, se escuchan disparos anticipados por todas partes, y que Dios nos perdone!, no queda nada, caemos uno a uno y todos. Me apresuro a dispararme junto a Ilse cuando vemos el resplandor en el cielo, y escuchamos el rugido de el viento nuclear acercarse.

lunes, agosto 13, 2007

He tenido una idea maligna.


He tenido una idea maligna, necesito entender, un manifiesto filosófico tan simple, pero nunca comprobado, mas puesto a prueba por él, desde los ojos de un asesino en serie; el dolor es dolor desde la visión de la adolescente que trabaja en la tienda y no vuelve a casa, hasta la señora rica sorprendida haciendo yoga en su terraza, los gemidos de una blanca, el llanto de una negra, el dolor terrible en sus caras, las suplicas demenciales de piedad, un muerto es un muerto en el estrato mas alto de la sociedad o en el campo rural, un asesinato es un asesinato en el anonimato, o en la escala más alta de la vida pública, y su modus operandi siempre el mismo, las toma por sorpresa y las seda, suficiente para que aún el dolor les haga gemir y llorar, las corta poco a poco y sistemáticamente, infringe en ellas el mayor dolor posible, se excita, se masturba sobre su victima inmóvil por las drogas pero que lo ve todo, lo escucha todo, lo siente todo. Imagina que para ellas el golpe de semen en su cuerpo ha de ser una humillación terrible, por ello las conforta y las besa, les acaricia el pelo mientras las heridas infringidas en el cuerpo las van desangrando poco a poco, se excita de nuevo, mas esta vez siente el peso de sus actos y el remordimiento de alguien religioso, entonces se flagela el pene un poco, lo hace sangrar sobre el semen, sobre la sangre de la victima, dibuja una cruz macabra con los fluidos, mas la cara nunca se las toca, las deja inmaculadas y perfectas, con sus muecas de dolor; les unge con aceite las chacras del cráneo, las vendas son sin duda para rodearse el pene, sale como entra, como un fantasma, como un demonio, pero no es mas que un hombre, un hombre débil que necesita drogar a sus victimas para dominarlas y así cometer las vejaciones de su ritual liberador, sin duda él ve a los demonios que le gritan al oído, pero el parenterol no tiene el mismo efecto en todos los organismos.
Cerró los ojos mientras llegaba al clímax, su novena victima se recuperaba herida y torturada, invadida por la rabia y un sentido de supervivencia
–Solo se te para si gimo de dolor y lloró maldito!- le dijo mientras utilizaba el cuchillo en su ingle, el mismo que él usó para torturarla, mas el asesino no grito, de nuevo lo corto pero esta vez en el pecho, el tipo sonreía y se excitaba mas, ella repitió la acción mientras el enfermo embriagado de dolor se venía, entonces entendió el manifiesto filosófico que le legaba.
De pie frente al asesino muerto y desfigurada por las heridas, sabe que necesita atención médica, llama al 911 y se queda de pie frente al cadáver de su torturador, el cadáver sonríe apaciblemente; pleno; ella se regocija y se excita, se masturba frente a su victima mientras espera a la ambulancia, a pesar de la sonrisa, ha distinguido una lágrima en la cara del asesino y una deliciosa; para ella; mueca de dolor en él, ahora ve a los demonios que le gritaban al “carnicero redentor”; como le puso la prensa; pero gritándole en los oídos propios, mientras tiene un orgasmo; -y si el ciclo cambia de género e inicia de nuevo?- se pregunta; la que hubiera sido su novena victima ha tenido una idea maligna, mientras los cruzrojistas comienzan a atenderla.

martes, agosto 07, 2007

Descuidada metamorfósis.



Despertó después de 16 horas. La jornada había sido agotadora y el descanso parecía mas que merecido, tras 36 horas continuas de trabajo todo era confuso cuando llegó a casa, había muebles que parecían nunca haber estado allí y lugares vacíos donde quizás faltaba algo, pero eso no importaba, cuando llego finalmente solo le importaba encontrar su cama y lo hizo, cayo sobre ella aún con ropa y zapatos, despertó de la misma manera.
-Debo tener días de no verme en el espejo!-se dijo mientras caminaba hasta el baño-Este maldito dolor de cuerpo! Tanto stress! Si aunque sea me hubiese visto una vez en el espejo habría notado que tengo sangre seca en la nariz, el pelo despeinado, el cachete lleno de.. salsa? lagañas, y el bigote y la barba? Por Dios! Qué sucede?! este no soy yo!!!-se espantaba mientras veía en el espejo a una mujer que no conocía.