
No creas que toda la vida será así, no siempre estaremos felices, no siempre encontraremos tardes como esta donde todo sale bien, donde todo es bacanal y fiesta, y tardes soleadas con risas, sonrisas y camaradería.
No terminaremos cada noche haciendo el amor apasionados y creyéndonos dichosos de ese amor, no todos los futuros serán promisorios, por aquello de que "todo tiempo pasado fue mucho mejor", y la mayoría de veces nada de esto responderá a nuestras acciones si no a lo hecho por otros, somos un manojo de acciones que terminan afectando de una u otra forma lo que somos, lo que creemos, lo que queremos, un compendio de hechos que van y vienen y desenlazan en una dirección u otra lo que esta por venir.
Y si además de todo esto, el futuro colectivo esta marcado por actos imprevistos? si no somos más que pequeñas partículas que ocupan un lugar en el tiempo y en el espacio que están a cada segundo propensos a cambiar?
No podemos esperar que solo ocurran cosas buenas, por cada ganador hay al menos un perdedor y esta competencia es cíclica, se pierde, se gana, nunca se empata, si fuera este un mundo que se definiera por el bien común, todos estaríamos mal, un payaso que ríe ante los niños, y llora en la oscuridad mientras se le corre el maquillaje, cuál modelo que choca de frente con su vacío, y que hace llorar a un tipo cualquiera que la extraña; un payaso quizás?
Tenemos la compañía y la soledad, tenemos el miedo y la valentía, el odio y el amor, la alegría, la tristeza, el hambre y la gula, la pobreza y la opulencia, la verdad, la mentira y viceversa.
Te extraño, tengo los discursos aplaudidos y este monologo olvidado, un grito en la oscuridad que nadie escucha, tengo tu recuerdo y el olvido, al menos el deseo de realizarlo, mientras te deseo; cada momento sublime en la historia de el hombre surge de su banalidad y miseria, el desenfreno parte de los valores incumplidos, el amor de el desamor, mi obsesión de tu apatía; si tan solo te fijaras en mis ojos tristes cuando te veo; si reconocieras en mí el potencial humano de quererte, si me dejaras hacerlo.
La vida parte de la existencia y termina en el fin de esta, no sabemos ni podemos saberlo, si después viene algo más, el conocimiento, antítesis de la ignorancia tiene su arista en la fé, y yo creo en ti, en que un día me miraras a los ojos y reconocerás en los míos aquello por lo que tanto haz esperado; eso espero yo; quizás ni me busques, no te haga falta, ni me esperas, ni reces a tu dios por mi existencia, para ti todo son cuerpos, relaciones y adioses tarde o temprano, pero yo no estaré aquí tampoco para siempre, ni esperando ni añorando, eventualmente la conoceré a ella y en sus labios y sus promesas me olvidaré de ti, mañana quizás seas tu la que me olvide, cuando descubras otros ojos tristes que te esperaban, y un no vuelto sí será esperanza, y futuros promisorios, y diremos adiós a esta encrucijada, y a las viceversas de este no que en un rato, cuando te pida que salgamos puede que sea un si desesperado, que busca existir ante mi negativa, y mi miedo prejuicioso.
Hueles a mi, tu olor me excita, mujer, hueles a sangre, yo solo trato de entender dónde estás si no es aquí.
No cabe duda de la posibilidad de enamorarnos, y de ahí partir por el viaje de volvernos serios, formar un hogar, tener hijos, hacer vida, y en el trascurso morir enamorados de viejos o desamarnos, terminar odiándonos, soportarnos por los hijos hasta que estos ya no nos necesiten, olvidarnos entonces de repente, saborearlo como la libertad tan deseada, como si fuera un primer beso que termina, la almohada mojada por un orgasmo; la soledad desolada, el sexo y una caricia contra la indiferencia, el no conocernos, la indiferencia de reconocer nuestra existencia, el desconocimiento y las probabilidades abiertas de entender de pronto que la mitad de nosotros soy yo solo y la soledad de no haberte encontrado todavía, ante la posibilidad de que ni siquiera me estés buscando, como yo a ti.
No terminaremos cada noche haciendo el amor apasionados y creyéndonos dichosos de ese amor, no todos los futuros serán promisorios, por aquello de que "todo tiempo pasado fue mucho mejor", y la mayoría de veces nada de esto responderá a nuestras acciones si no a lo hecho por otros, somos un manojo de acciones que terminan afectando de una u otra forma lo que somos, lo que creemos, lo que queremos, un compendio de hechos que van y vienen y desenlazan en una dirección u otra lo que esta por venir.
Y si además de todo esto, el futuro colectivo esta marcado por actos imprevistos? si no somos más que pequeñas partículas que ocupan un lugar en el tiempo y en el espacio que están a cada segundo propensos a cambiar?
No podemos esperar que solo ocurran cosas buenas, por cada ganador hay al menos un perdedor y esta competencia es cíclica, se pierde, se gana, nunca se empata, si fuera este un mundo que se definiera por el bien común, todos estaríamos mal, un payaso que ríe ante los niños, y llora en la oscuridad mientras se le corre el maquillaje, cuál modelo que choca de frente con su vacío, y que hace llorar a un tipo cualquiera que la extraña; un payaso quizás?
Tenemos la compañía y la soledad, tenemos el miedo y la valentía, el odio y el amor, la alegría, la tristeza, el hambre y la gula, la pobreza y la opulencia, la verdad, la mentira y viceversa.
Te extraño, tengo los discursos aplaudidos y este monologo olvidado, un grito en la oscuridad que nadie escucha, tengo tu recuerdo y el olvido, al menos el deseo de realizarlo, mientras te deseo; cada momento sublime en la historia de el hombre surge de su banalidad y miseria, el desenfreno parte de los valores incumplidos, el amor de el desamor, mi obsesión de tu apatía; si tan solo te fijaras en mis ojos tristes cuando te veo; si reconocieras en mí el potencial humano de quererte, si me dejaras hacerlo.
La vida parte de la existencia y termina en el fin de esta, no sabemos ni podemos saberlo, si después viene algo más, el conocimiento, antítesis de la ignorancia tiene su arista en la fé, y yo creo en ti, en que un día me miraras a los ojos y reconocerás en los míos aquello por lo que tanto haz esperado; eso espero yo; quizás ni me busques, no te haga falta, ni me esperas, ni reces a tu dios por mi existencia, para ti todo son cuerpos, relaciones y adioses tarde o temprano, pero yo no estaré aquí tampoco para siempre, ni esperando ni añorando, eventualmente la conoceré a ella y en sus labios y sus promesas me olvidaré de ti, mañana quizás seas tu la que me olvide, cuando descubras otros ojos tristes que te esperaban, y un no vuelto sí será esperanza, y futuros promisorios, y diremos adiós a esta encrucijada, y a las viceversas de este no que en un rato, cuando te pida que salgamos puede que sea un si desesperado, que busca existir ante mi negativa, y mi miedo prejuicioso.
Hueles a mi, tu olor me excita, mujer, hueles a sangre, yo solo trato de entender dónde estás si no es aquí.
No cabe duda de la posibilidad de enamorarnos, y de ahí partir por el viaje de volvernos serios, formar un hogar, tener hijos, hacer vida, y en el trascurso morir enamorados de viejos o desamarnos, terminar odiándonos, soportarnos por los hijos hasta que estos ya no nos necesiten, olvidarnos entonces de repente, saborearlo como la libertad tan deseada, como si fuera un primer beso que termina, la almohada mojada por un orgasmo; la soledad desolada, el sexo y una caricia contra la indiferencia, el no conocernos, la indiferencia de reconocer nuestra existencia, el desconocimiento y las probabilidades abiertas de entender de pronto que la mitad de nosotros soy yo solo y la soledad de no haberte encontrado todavía, ante la posibilidad de que ni siquiera me estés buscando, como yo a ti.



