sábado, junio 06, 2009

...y bueno, me entrevistaron...

Saludos queridos lectores.

Hoy no les traigo un cuento si no mas bien un poco de autobombo. Y es que resulta ser que mis amigos de Repertorio Americano decidieron entrevistar a este servidor, y en realidad resulto ser una bonita experiencia.

Por lo menos a mi me llama la atención conocer un poco más de los autores de los espacios que visito, no sé si a ustedes les pasará igual, si es así, los invito entonces a leer la entrevista a continuación para que sepan un poco mas de mí.


Saludos lejanos a todos.



Amorexia, sos un icono de la blogósfera. Antes de comenzar, contános quién es Amorexia en el mundo no digital.


Saludos primero que nada Marco. Amorexia es uno mas que anda en la calle, soy padre, soy esposo, amigo, soy estudiante, soy lo mismo que cualquiera, un aficionado, un comprador en un supermercado, un tipo en un bar, en el bus, o en un parque con un libro. No me creo un ícono, soy de los que mas hacen bulla, solo es eso, igual evito ser engreído como escritor, intelectualoíde o referencista, no escribo para demostrarle nada a nadie o aparentar ser lo que no soy, a pesar de que "el escritor suele ser un personaje mas de la verdadera persona, impostamos lo que creemos, sentimos y vivimos en busca de un ideal, una utopía, ningún escritor es 100% sincero"

El apodo, cibernéticamente Nick, ¿de dónde surge?

El Nick surge a partir de un cuento que escribí en mis años de colegio, en él se relata de una joven que sufre de Amorexia. Hace ya casi tres años, cuando esto de los blogs me llamó la atención, recordamos aquel texto olvidado y desechado ...


lunes, junio 01, 2009

El peso de la noche (dando vueltas en sí misma)


La noche se oculta en sí misma, el demonio emerge al erguirse en el alo rojo de la cima de la montaña, es una gárgola adormecida, una aparición desnuda y clara, invisible para todos menos para Gerardo, que junto a su hijo pequeño que no entiende, aguarda en vela y despabilado lo que podría venir.El sabe que la gárgola solo sale a alimentarse, él entiende que la oscuridad de su casa a la ladera de la montaña es el único lugar que tiene a kilómetros de distancia el gigante invisible para poseer, raptar y llevarse el alma que le dará comida por ese año, y esta vez cree estar preparado; distinto a las veces anteriores, distinto a lo que sabe ha pasado antes, ajeno a el pasado donde solo fue un espectador aterrorizado, conciente de el sacrificio magnánimo de su mujer, quién hace un año atrás se entrego a la salvaje y empecinada caída libre de el demonio en busca de su alimento.Es como si una manada de elefantes bajara por la montaña aplastándola, y llevándose el alma de quién se entregue a su paso; mas sabe también que de no ser así, las manos invisibles de el demonio entrarán a la casa a buscar al más débil, y no entiende entonces por que sigue allí; mas no se cuestiona demasiado; solo sabe lo que los hechos han demandado hasta entonces, su hijo pequeño parece no entender, mientras mira por la ventana el extraño comportamiento de su padre, quién armado por una escopeta y con su virgen de yeso pintado, mira hacía la cima de la montaña, y espera. –Esta noche no maldito, esta noche te mando o me llevas al infierno! Pero no te llevarás a mi hijo, lo único que me queda de ella.- Ya una vez primera se había llevado el demonio a su hijo no nato, un año mas tarde ella entendida de su naturaleza se entregó por proteger a su recién nacido, el mismo niño pequeño que no entiende por que mira tras la ventana a su padre sudado de miedo y de odio.El demonio aún dormita, el niño no sabe que el año tras anterior el demonio que emerge de la cima de la montaña se llevo a su hermano; y un año mas tarde a su madre; el alo rojo tras la gigantesca gárgola mantiene en vilo a su padre, quién espera aterrorizado poder destruirla de alguna forma.El demonio invisible y gigante levanta la cabeza, abre los ojos; es demasiado no tener solo que volcar la montaña por la subsistencia económica; si no además tener que luchar contra el demonio con tal de salvar a su hijo, exagerado no tenerla a su lado, extremo haberla visto dos años antes amanecer sin el fruto de su amor en el vientre; solo para ver al demonio engullir y saborearlo en la cima de la montaña en la mañana, hasta quedar dormido doce lunas más, -esta noche no maldito!, no te vas a llevar además a mi hijo, me llevarás a mi, o te llevaré yo-El demonio levanta la cara, él prepara su arma, se encomienda a su virgen, el niño mira por la ventana.La sombra se desprende de la cima, baja en caída libre quemando y aplastando el follaje, la montaña, la soledad y el silencio de el peso de las noche se tragan los disparos y los rezos de quién espera al demonio; sube a la cima con la victima, cuál gárgola lo devora, y empecinada se queda de nuevo dormida volviéndose otra vez montaña, apaga su alo rojo una vez mas aunque sea solo hasta el próximo año; el niño solo y asustado mira por la ventana.

jueves, mayo 28, 2009

Arte y verbo.

Si somos arte y nos recitan seremos poesía,

si somos arte y nos cuelgan en una galería seremos pintura,

si somos arte y nos cantan seremos canción,

pero si somos arte y somos verbo, entonces, seremos amantes.

lunes, mayo 25, 2009

Mariposas en la pared.

Ya antes fuimos libres, por eso nos duelen las cadenas, los grilletes, los muros, los prejuicios; por eso recuperaremos el cielo ardiente, sus nubes quemadas y su aire tóxico, levantaremos de nuevo las montañas leves y verdes de las cenizas y basureros; no habrá misericordia hacía ellos, ni sus mujeres ni sus niños, ni los no nacidos por que ahora somos libres, por que ya no estamos bajo su zapato, por que ya no importa nada mas.
Nos volvimos animales mecánicos.
Día a día, y justo; como en una película de ciencia ficción, las máquinas nos fueron dominando, no por la guerra, no por la fuerza, simplemente limitaron nuestra libertad a unas teclas, a una pantalla, cada vez mas chica y mas chica, la gente dejó de verse a la cara pues siempre tenía la vista fija a algún dispositivo móvil, moderno, con interfaces y conexiones mas rápidas y efectivas que las de la conversación humana, el intercambio de caricias, una sonrisa, una mirada.
Entonces llenamos las paredes de mariposas disecadas.
Dios no estaba allí ni en ninguna otra parte, aunque algunos hablaron de él, pasaron desapercibidos; además nadie lo programó jamás, ni se hicieron oraciones virtuales; llenamos de muros la mirada y la gente colgó pixeles y bytes en ellos, como insectos sobre estéreofon sostenidos con un alfiler en medio, y nos conformamos con eso, por que la luz de los monitores nos atrajo como polillas a los fluorescentes, y apagamos las luces y nos quedamos a oscuras para ver mejor.
Siempre que miro televisión pasa algo malo, he de ser un ave de mal agüero.
Vi en vivo la explosión del Challenger y al Columbia volver a la tierra envuelto en fuego, vi coronarse a aquel dictador que asesino a tantos en su pueblo, vi caer Down Jones una y otra vez, aviones estrellarse contra edificios con gente, asesinatos en vivo, suicidios y pánico en las calles, por eso decidí apagar el televisor, para que no pase nada malo.
Entonces nacieron las redes sociales.
Tuvimos sexo en línea, chateamos, homogenizamos, nos reunimos, mentimos y reinventamos, elecciones virtuales, virus, vacunas, cursos y trabajos, miedos, retratos, literatura! Nicknames! Arrobas, aventuras, juegos, second life y enciclopedias, blogs y foros para ser humanos; recorrimos el mundo y bajamos discos, pagados, pirateados, consentidos, fuimos al cine, compramos entradas; dinero virtual, cuentas en china, video conferencias, eventos masivos con la taquilla sin vender, un día decidimos no salir nunca mas a la calle, todo era tan cercano como nuestra velocidad de conexión, todo a un clic de distancia, y el mundo quedó desierto, obsoleto, fuera de línea, fuera de la red, facebook, hi5, twitter, y ese gigantesco google y casas sin puertas ni ventanas, un modem era el centro de todo.
La muerte era solo una conexión menos.
Y tuvimos hijos virtuales, aprendimos a criarlos como tamagutchies con una sola vida, no recuerdo haber escuchado un solo llanto, o una sola risa de un niño en muchos años, y un día finalmente extrañamos el sol, el mismo día en que ya no hubieron mas poetas, el mismo día en que nos dimos cuenta de que éramos esclavos, que mientras socializamos, el mundo se fue apagando y que la red un día se caería, dejándonos ufanos, moribundos, abandonados; que tendríamos que levantarnos de la silla y apagar los monitores.
Ese día llegó.
Salimos a las calles llenas de recién levantados, y el mundo muerto y quemado nos recibió como un último golpe de realidad. Algunos se desconectaron tan solo, a los demás los matamos nosotros, sus mujeres, sus niños, los no nacidos, y sin reparos de eternidades, nos levantamos a reconquistar un mundo que se negaba a ser virtual, como el alma.
Sucedió, el mundo no esta escrito en binario.

lunes, mayo 18, 2009

Muere el maestro Benedetti.



Este blog esta de luto. realmente la noticia me golpeó mas de lo normal, mas que lo que la muerte de un desconocido tan cercano puede golpearnos, y es que a través de sus letras Benedetti es un padre, un abuelo, un amigo un hermano para todos aquellos que tuvimos la dicha de deleitarnos con sus letras.

Sobrarán homenajes como este, sobrarán tristezas y poemas de él reproducidos, crónicas o simples discursos personales como este, pero nos faltará Benedetti y eso, eso es irrecuperable.

Saludos.
El mundo de la literatura está de luto. El escritor uruguayo Mario Benedetti ha muerto este domingo en Montevideo a la edad de 88 años. Benedetti, que arrastraba un delicado estado de salud, estaba en su domicilio de la capital uruguaya al momento de morir.

El año pasado, Benedetti ingresó tres veces en esa clínica privada, la primera de ellas, entre enero y febrero, tras sufrir una enterocolitis que le causó deshidratación. La segunda fue por problemas respiratorios y la última por una descompensación.

Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista, Benedetti nació en Paso de los Toros (Uruguay), en 1920, y poseía una extensa obra con títulos como 'El amor, las mujeres y la vida', 'La tregua' o 'Andamios'.

El último trabajo del uruguayo fue 'Testigo de uno mismo', una obra escrita en verso y publicada el pasado mes de septiembre. Además, trabajaba en un nuevo libro, también de poesía, que había titulado 'Biografía para encontrarme'.

A la izquierda de el roble.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico es un parque dormido en el que uno puede sentirse árbol o prójimo siempre y cuando se cumpla un requisito previo que la ciudad exista ranquilamente lejos. El secreto es apoyarse digamos en un tronco y oír a través del aire que admite ruidos muertos como en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico siempre ha tenido una agradable propensión a los sueños, a que los insectos suban por las piernas y la melancolía baje por los brazos hasta que uno cierra los puños y la atrapa. Después de todo el secreto es mirar hacia arriba y ver cómo las nubes se disputan las copas y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes; ah! pero las parejas que huyen al Botánico ya desciendan de un taxi o bajen de una nube hablan por lo común de temas importantes y se miran fanáticamente a los ojos como si el amor fuera un brevísimo túnel y ellos se contemplaran por dentro de ese amor. Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble (también podría llamarlo almendro o araucaria gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo) hablan y por lo visto las palabras se quedan conmovidas a mirarlos ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero es lindísimo imaginar qué dicen; sobre todo si él muerde una ramita y ella deja un zapato sobre el césped; sobre todo si él tiene los huesos tristes y ella quiere sonreír pero no puede. Para mí que el muchacho está diciendo lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

Ayer llegó el otoño el sol de otoño y me sentí feliz como hace mucho, qué linda estás, te quiero. En mi sueño de noche se escuchan las bocinas, el viento sobre el mar y sin embargo aquello también es el silencio, mírame así, te quiero, yo trabajo con ganas, hago números, fichas, discuto con cretinos, me distraigo y blasfemo! dame tu mano ahora ya lo sabés, te quiero. Pienso a veces en Dios; bueno no tantas veces; no me gusta robar su tiempo y además está lejos vos estás a mi lado. Ahora mismo estoy triste estoy triste y te quiero, ya pasarán las horas, la calle como un río los árboles que ayudan el cielo los amigos y qué suerte, te quiero hace mucho era niño hace mucho y qué importa el azar era simple como entrar en tus ojos dejame entrar; te quiero; menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero puede ocurrir que de pronto uno advierta que en realidad se trata de algo más desolado, uno de esos amores de tántalo y azar que Dios no admite porque tiene celos. Fíjense que él acusa con ternura y ella se apoya contra la corteza, fíjense que él va tildando recuerdos y ella se consterna misteriosamente. Para mí que el muchacho está diciendo lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

Vos lo dijiste nuestro amor fue desde siempre un niño muerto, sólo de a ratos parecía que iba a vivir que iba a vencernos, pero los dos fuimos tan fuertes que lo dejamos sin su sangre, sin su futuro, sin su cielo; un niño muerto sólo eso maravilloso y condenado, quizá tuviera una sonrisa como la tuya dulce y honda, quizá tuviera un alma triste como mi alma, poca cosa, quizá aprendiera con el tiempo a desplegarse, a usar el mundo, pero los niños que así vienen muertos de amor muertos de miedo tienen tan grande el corazón que se destruyen sin saberlo, vos lo dijiste nuestro amor fue desde siempre un niño muerto y qué verdad dura y sin sombra, qué verdad fácil y qué pena, yo imaginaba que era un niño y era tan sólo un niño muerto, ahora qué queda? sólo queda medir la fé y que recordemos lo que pudimos haber sido para él que no pudo ser nuestro, qué más acaso cuando llegue un veintitrés de abril y abismo vos donde estés llevale flores, que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico es un parque dormido que sólo despierta con la lluvia. Ahora la última nube ha resuelto quedarse y nos está mojando como alegres mendigos. El secreto está en correr con precauciones a fin de no matar ningún escarabajo y no pisar los hongos que aprovechan para nacer desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen aquellos dos a la izquierda del roble eternos y escondidos en la lluvia diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico aquí se quedan sólo los fantasmas. Ustedes pueden irse. Yo me quedo.

Hasta siempre maestro!

La voz de el maestro