viernes, abril 23, 2021

Deshora


 Me miro a los ojos un momento, y me doy cuenta de que me quiero, que justo en este momento de mi vida estoy bien conmigo, y me quiero. De pronto me doy cuenta que fui niño y alguien al verme me amo también, y fui hermoso, fui bueno, fui malo, inconsciente, fui alguien y no fui nadie.

Me miro a los ojos y entiendo lo grandioso y efímero que soy, 1 nada más de los 107 mil millones de humanos que hemos sido en 162mil años de historia de la humanidad, y entiendo, que un día; no tan lejano; todo lo que soy, he sido y seré dejará de existir, la conciencia que cree en estas palabras y se aferra a su existencia, el humano que tiene miedo del fin, de la oscuridad, la soledad y el silencio, como si acaso fuese a estar allí. 

No existir no es algo, es nada, la nada no es negra, no es blanca, no tiene ruido blanco ni silencio, la nada no existe, es todo lo que no es, no estarán ahí mis ojos, mis manos, mis pensamientos, nadie me hará falta, ni mis letras, el fin será una deshora eterna, un tiempo sin tiempo, una existencia que no existe.

Que soy? Soy este momento mirándome a los ojos, sabiendo que me quiero, y que no quisiera nunca desaparecer, pero la haré, y aunque la promesa de las religiones se me hace lo más hermoso que existe, y lo único que hace a muchos capaces de sobre llevar la insoportable verdad de la muerte; no existe razón alguna que lo sustente. Como quisiera creer ciegamente, pero este asperger no me permite sin la evidencia que lo sustente, y no la hay.

No extrañaré a nadie, ni a mis hijos, ni a la mujer que amo, los recuerdos de mi madre.

He tenido regalos invaluables que son lo más importante de el universo y la existencia para mí, la felicidad de mi hija al abrazarle, la imaginación maravillosa de mi hijo; los ojos brillantes y vivos del más pequeño, los labios y el cuerpo de mi mujer, la sabiduría de mi madre, el abrazo de mis hermanos, la felicidad de mis sobrinos, y hoy, mis ojos, porque esto de verme hoy a los ojos y darme cuenta de que me quiero es nuevo, hoy he descubierto que de no dejar de existir un día no muy lejano; extrañaría quien soy, quién fui y quien seré, pero no será así, como no lo haré con ellos, porque no estaré en ninguna parte, ni en ningún tiempo, simplemente me desvaneceré en una noche, cuando el último entre aquí, apague la luz, y nadie vuelva nunca a pensar en mí.

De momento me quedaré un rato más en el espejo, necesito  quedarme a solas conmigo, lamerme las heridas y entender que me quiero, aunque sea a deshora.

viernes, febrero 12, 2021

Contradicción


 

Si fue en serio, y no; porque al estar juntos, de verdad lo estábamos, éramos uno para el otro, y siempre nos entregamos sin reparos, sus locuras fueron de recibo, y las mías para ella igual.

Sus vicios eran compartidos, los míos; que eran todos los de ella; también.

Cada encuentro, cada chiste de náufragos, cada despedida sin compromiso era en serio; pero nunca con nadie, decir adiós era tan fácil, tan efímero, y sin reproche.

Le quise sin hacerlo, y siempre me sentí igual.

Siempre fuimos el lugar donde el otro iba a lamerse las heridas, a escuchar aquella canción misteriosa de la que nunca supimos el nombre.

viernes, noviembre 20, 2020

Consumido

 


Me niego a ser consumido, a desaparecer simplemente detrás de algo, a no tener posibilidades, a ser siempre un mismo acorde en esta canción, a ser un trazo sin importancia en un cuadro, a ser cualquier letra de un escrito legal o una nota al pie.

Me niego a ser consumido por la rutina, la desidia, el olvido. No puedo simplemente ir desapareciendo mientras muero. Esta autoconciencia debe ser algo más,  no estaré muriendo toda la vida, viviré hasta el último momento, moriré en el mejor de ellos, me niego a simplemente ser parte de la masa que sigue cada día sin remordimiento siendo nada, solo sobreviviendo.

Me niego, me niego a vivir bajo la regla fanática, el dogma tonto incapaz de cuestionarse, de la ideología que es todo sobre sí misma, me niego a desaparecer dentro de una postura religiosa o política, desvariando argumentos bien armados pero inhumanos, de tesis, de escrituras, de dioses, de demonios, de pueblos, de políticos, de botas que marchan, de flagelos que sangran, de voces que se elevan a la nada, me niego a desaparecer en la promesa de la vida eterna, prefiero desaparecer en la nada cuando todo lo que soy, lo que fui y lo que seré deje de existir, cuando mi fantasma sea solo un recuerdo.

Últimamente me acecha la muerte, el fin, pero no me atormenta, he aprendido a caminar de la mano con mi muerte, un día me iré con ella, seremos amantes un instante, un momento, y solo eso, él último aliento de mi cuerpo se irá con ella y desapareceré en la oscuridad junto con todo lo que amé, creí, aprendí, pensé y aporté, esta conciencia desaparecerá para siempre. Triste? Dolerá? Me sentiré solo en la oscuridad solo? No, por supuesto que no, yo no estaré ahí, no existiré.

Me niego a ser consumido por los invisibles, esos que no son del más allá que un día si me consumirá, mis demonios, mis ángeles, los que siempre me han dictado estas letras y vienen aquí, donde me lamo las heridas, son solo proyecciones de lo que siento, a veces amo y soy bueno, pero otras veces odio profundamente y soy oscuro, soy destructor y consumo, pero me alejo siempre de los que son como yo así; me niego a ser consumido en sentimientos que un día morirán conmigo, y no se me mal entienda; amo; amo profundamente a los míos, si hay algo que me dolerá dejar de ser cuando me consuma, será dejar de ser a quien abrazan y besan mis hijos, y a ti, mujer de carne que has sido mi musa, a ti a quien un día deje de amar como lo hacia antes solo por no dejarme consumir en los sentimientos, perdóname porque sé que te aferras a que yo exista después de todo y te ame, pero no podré hacerlo, porque desapareceré para siempre, y el mundo, la vida, la gente, el amor, la rutina, el arte y todos seguirán ahí sin mi, y yo habré sido solo una nota en esa canción, un trazo en esa pintura, y una letra, una letra en un escrito desesperado de alguien que se niega a ser consumido, que no quisiera que lo olviden, pero que será olvidado, y que desde el fondo de esas letras te grita, que aunque se negó a ser consumido por el amor que te tenía, nunca dejo en verdad de amarte, y deseo que eso lo consumiera por la eternidad.

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He venido hoy simplemente, a renegar que en este lugar en el que nos reuníamos a deshora a lamernos las heridas, fuimos consumidos por el olvido y por la nada. 

Me niego a ser consumido por la vida, por la muerte, por la nada y por todo.

No me consumiré.



martes, febrero 25, 2020

Hasta siempre amigo

Con gran dolor, tengo que despedir hoy al amigo, al tutor, el que impulsaba, el que amaba las letras. Aquí tuve la suerte de conocerlo, acá lo despido.

Un abrazo al infinito amigo.


Warren Lee (Pericles)

jueves, agosto 08, 2019

Error y acierto


Ahora vivo en un pequeño apartamento, bastante acogedor, cerca de todo y lejos del pesado tránsito y la taciturna lejanía y soledad del viaje. Veo menos a mis hijos, pero los veo mejor, odio a la mujer que amo, y me he librado de la misoginia habitual, la tensión y las discusiones. Ahora soy funcional por completo, solo me pongo un poco sentimental cuando voy a recoger los a ellos, pero me sienta bien la apariencia de piedra, siempre ha sido así, y ese creo que fue mi problema y mi acierto; pero si hay algo que es verdadero, es que ya no le temo a la quietud, a la oscuridad ni a los invisibles, y la soledad ha resultado ser una buena compañía.

Ahora las canciones que antes me ponían triste, me dan calma, me dicen que todo esta justo como hace tiempo anticipaban; leo más y discuto menos, hasta tengo un futbolín que uso con los vecinos, y con ellos cuando vienen a casa los fines de semana.

Extraño lo que fue, no lo que es, extraño lo feliz que fui un día con ella, pero ya no soy más ese que fui, y que probablemente ella también extraña, y que desesperada-mente ha de estar buscando ahora en el hombre que la abraza los fines de semana cuando queda sola. Espero de verdad que lo encuentre, pero como amigo le diría que la soledad hay que disfrutarla solo, pero allá ella y sus malas decisiones; ya no es más mi problema; para muestra un botón, solo basta con verme al espejo para entender, que le gusta equivocarse.

Con ellos no hay ningún problema, me cuentan que todo parece normal, igual yo nunca estaba entre semana, aunque me dicen que les hago falta en las noches, especialmente en los juegos para dormir y las canciones que les ponía de fondo, las mismas que eran la banda sonora de este futuro que nos encontró a todos.

Salgo aveces con un par de amigas, sin sentimientos, sin ataduras y sin falsas expectativas las cosas fluyen muy sencillo, pero no me auto-engaño, no me interesa ni querer, ni enamorarme, si cualquiera me lo preguntará ahora, le diría que no fuimos hechos para la monogamia, que enamorarse es una trampa, que el amor es un desperfecto, como las muelas del juicio, que tiene que un día desaparecer.

Contra todos los pronósticos, no la he buscado para hablarle en las noches, no busco su cuerpo en mi cama, no he extrañado su cuerpo ni su presencia casi fantasmal en mis insomnios, ni en mis desvaríos de noctámbulo.

Volví a escribir, y ahí si, no lo puedo negar, ella esta presente en cada entre línea que no escribo, en cada desviación del tema principal, en cada tangente de mis letras incorrectas, confusas y vacías; escribo con fluidez sobre lo que sea, menos de ella, y ahí esta la musa ausente, en cada espacio vacío entre las letras; en las esquinas oscuras del texto; en los lugares comunes, las cacofonías y las reiteraciones; porque la ausencia de una musa es mas palpable que la idea secundaria que se vuelve principal en el cuento de un escritor,  que se revuelve en las palabras para evitar decir que todavía la extraña y la ama, a pesar de todo, y de la nada, y que espera; como ya dije; que encuentre a ese hombre que la amaba antes de todo, y que muy en el fondo, a pesar de mi error y mi acierto, espero ser yo.


jueves, mayo 23, 2019

FIL 2019

Gracias a todos los que nos apoyaron y se acercaron al stand de Letra Maya en la Feria Internacional del Libro 2019. Ahí nos encontramos con mucha gente, Doña Abril Gordienko, compañera de la Antología de Voces de la Prosa VIA 28, Gracias a Emilia Fallas por el apoyo y la oportunidad.

viernes, mayo 17, 2019

Desvanecerse



Así solo te escucho quejarte, apenas de rodillas frente al escusado, revisando cada vomito tuyo, tu descansando de esta última tanda.
Mi mente atrofiada entiende como una suerte el que en tu desvarío no hayas jalado de la cadena, mientras apenas y ensuciándome las manos logro sacar de el inodoro esta carne, tu carne vomitada, carne arrancada de las entrañas por violentos espasmos que me hacen creer que aún vives.
Regreso a la cama donde te desvaneces, donde apenas parece haber vida por el pito miserable que ejecutan tus pulmones al respirar, réquiem pintoresco sin duda, bochorno para mis oídos. Distingo en mis manos tu vientre, reconozco que late y que es sangre, como alimento, inequivocamenteputrefacto, sin duda infectado.
Estas seca, gris, como las hojas de los árboles bajo el sol terrible de enero, y siquiera temo tocarte, para que no te quiebres, para que no te mueras, toses y ya no hay sangre, ya no hay aire, ya no hay vida, tu cara desecha, tu cuerpo maltrecho apenas si se conmociona, entiendo que ha llegado tu hora y no queda nadie, me toca ser fuerte y reconfortarte de la muerte, misma que te arrancará de mis brazos, misma que te impulsa de nuevo violenta a estremecerte sobre tu cama, y te inflamas y te hinchas, las venas azules y la piel cuarteada en celdas de limites cafés, que se abren, que inhalan nada en la celulosa muerta de tu piel.
Te abrazo no por retenerte, ya no quiero mas que te vayas, te abrazo para sostenerte, para al menos confortarte un último espasmo de violencia, y tu me miras con los ojos en blanco, muertos, ausentes, con los ojos sin niña, sin iris, acuosos pero secos, como una medusa que se tuesta al sol.
Entonces te desmoronas, te partes en mis brazos y te vuelves arena, yo te miro deshacerte mientras te escurres en mis brazos, al menos sé que todo ha acabado, que ya no te duele seca la garganta, ni la piel resquebrajada, ni te ahogas desesperada vomitando el alma; te haces arena en la cama, la misma que decías era océano y ahora es playa, y ni un cuerpo queda para llorarte.
Me sacudo los brazos y la ropa, te dejo salina en la cama, el de la limpieza quizás tenga otras piedades que a mi no me quedan ya, a fin de cuentas ese cuerpo desecho en la cama ya no eres tu, la mujer que un día hice mía sin amar y que aún así marcaría par siempre el resto miserable de mi vida, ahí ya no hay nada mio, y camino el largo pasillo hacía la salida sin voltear a verte, solo me doy cuenta que llevo un puño de ti en la mano cuando necesito taparme la boca mientras toso, me doy cuenta que la tos me pica la garganta y me mancha de sangre la mano, no te preocupes, que aunque no sé lo que hayas sufrido, pronto lo sabré, en mi otra mano aprieto tu vientre con fuerza, como una promesa de ello.

viernes, mayo 10, 2019

El Silencio


Será que echo de menos algo que nunca paso? Que sigo buscando algo que tuve y terminé por olvidar?

Mis manos aprendieron a abrazar tu ausencia, a besar tu boca silencio que no estuvo allí, que no me dijo nunca te amo, que callada fue oscuridad, soledad, quietud.

Pero entonces, de donde te extraño? Por qué te necesito? si nunca te hice el amor, si nunca tu cabeza recostada sobre mi hombro durmió mientras añejábamos los sudores de nuestra desnudez, de labios mordidos, de ojos sobre-saltados, de jadeos que entre risas y miradas cómplices se decían te amo?

De donde extrañan mis manos tus caderas? De donde el abrazo que me comprimía en mi y me apaciguaba? Sé reconocer cuando la casa no huele a ti, cuando la almohada vacía de mi cama no tiene la forma de tu cabeza, y jamás te he visto; jamás bese una piel que fuera tuya, ni he lamido el sabor a madera de tu entre-pierna; no sé donde estas, no sé quien eres, con quien estas? si ríes, si lloras, si la pasas bien o lo pasas mal, si estas con alguien, si te sientes enamorada, si también me recuerdas sin saber si existo, si siquiera alguna vez has pensado en mi.

Te serví una copa de vino, y  me senté a ver como oscurece, mi espíritu se lo lleva el rió, hay un hoyo en mi pecho, te extraño, y no sé ni que, porque nunca has existido para mi, o fuera de mí, será que alguna vez te tuve y te olvidé? Será acaso que fuiste un sueño, o tu me estas soñando a mi? Será acaso que el último beso de otra vida te lo dí a ti? Que la última vez que lloré siendo otro yo en un hombro fue en el tuyo? que la última vez que amé fue en tu regazo? que mi último baile fue en tus brazos? Serás acaso la sombra de otra vida, que no me deja? Serás acaso ese silencio que me trajo aquí?

Te extraño, y me pesa entonces que si eres quien creo, no te podré encontrar, y te guardare en mis ojos ausentes que miran sin mirar, en mis brazos que abrazan el espacio en el que no estas, en la soledad, en la oscuridad, en el silencio si es que eres, si serás o si fuiste.

https://open.spotify.com/track/72dIN8F7D5ydB3auSqNi84?si=_NEiXnZaSK-dssJSNnL8rA

En la Feria Internacional Del Libro Costa Rica 2019 en el stand de Letra Maya Editorial estaremos los compañeros de AMIGOS/ VOCES de la PROSA promocionando nuestra primer antología de cuento. Invitados para el viernes 10, sábado 11 y domingo 12... y para el viernes 17, sábado 18 y domingo 19.



https://www.facebook.com/feriadellibrocostarica/

https://www.facebook.com/asesoria.editorial.1

jueves, abril 04, 2019

Nostalgía

Siempre que escucho esta canción me lleno de nostalgia, y recuerdo una preciosa morena que fue mi novia, mi musa, mi amante, cuando aún no teníamos heridas, y la amaba.

Hoy la amo todavía; aunque distinto; no como entonces, ella ya no es aquella muchacha, ni yo soy el que era, aveces ya ni siquiera soy yo, pero igual la amo, y probablemente... la amo más, porque ahora la amo con todas las heridas, y con todos mis defectos.

martes, agosto 28, 2018

Olvidarme de repente




-Cómo se le ocurre a este hijo de puta venir a matarme hoy? Y por un celular de mierda!!? Me lleva!! Y hoy precisamente que estreno camisa!! Mira el hueco que le dejó por clavarme el puñal!!! Y todo lleno de sangre!!! Y hoy que precisamente le llevaba el Winnie Pooh que tanto quería de regalo!!! Y bueno... ahora ese malparido va a ver por mi hija?, maldito! Y mi esposa? Este infeliz se cagó en más de una vida por un puto celular! Por qué me apuñalo? si hasta la billetera le iba a dar! Si pudiera seguirlo... pero me da miedo dejar mi cuerpo ahí solo... es capaz y me reviven y no estoy aquí para despertarme... si pudiera seguirlo... y la ambulancia!? Cómo duran!
Los veo a todos sobre ese cuerpo que ya no es mío, algunos miran horrorizados esos ojos muertos, otros pasan de lejos y apuran el paso, la mayoría solo mira el cuerpo como si fuera parte del paisaje cotidiano de esta noche tempranera.
Empiezo a olvidar mi nombre y mis razones, me siento liviano y tranquilo, que importa ya estar allí tirado y la camisa ensangrentada, de todas formas los de la ambulancia la cortarán!
Escucho una sirena, qué pasa? Qué es toda esa gente arremolinada allí? Mirá los de la ambulancia bajan! la gente les abre paso... oye! Por qué no contestas? Tienes un escalofrío? Vaya gente extraña! se detienen a ver un muerto y luego ya no quieren ni comentarlo! Ese pobre tipo allí tirado, parece que fue por un celular!
Qué gente mas morbosa, como se arremolinan para ver el cuerpo... y nadie sabe primeros auxilios! Lo que hacen es estorbar! Y esa señora que llega corriendo y llora quién es? y la muchacha que le acompaña? Ah la puta! son la madre y la hermana del muerto, con razón las dejan abrazarlo! Qué escena tan triste!, que suerte que ya me voy de acá.

viernes, abril 28, 2017

Efimero

Lo que algunos llaman ver pasar la vida, no es más que un conjunto de distracciones que en muchos casos ocasionamos nosotros mismos.

Estamos tan absortos como sociedad en redes virtuales y en la tecnología, que dejamos pasar demasiadas cosas por alto. Pero eso no es un mal moderno, no nos equivoquemos, antes la gente no era distinta, pero si, siempre preocupada por tener, obtener, contener, ostentar; fuera un auto, fuera una casa, un título, una tierra, ahora es mas simple pero no diferente, la gente va con el status que su ropa, su teléfono, sus suscripciones le revisten, refleja ante los demás una vida perfecta inventada, retratada y acomodada en redes sociales, el contacto humano, personalizado y directo se ha venido perdiendo, pero no por que no se pueda dar, todos salimos a la calle día a día y estamos rodeados de gente, caminamos junto a ellos, tropezamos con ellos, pero no los vemos, no los sentimos, por que suelen ser fantasmas ausentes como nosotros; entonces, como decía, no es por que no podamos, es por que no queremos, no estamos interesados en ello.

Hoy, una cita es la foto de un café en una terraza de algún centro comercial, unas vacaciones, la foto de una playa con hotel 5 estrellas de fondo, una salida con amigos la foto de las cervezas que se han tomado, todo se vuelve gráfico, ya no es lo que se siente, es lo que aparenta; y sin embargo es innegable, ni siquiera los adoradores de los sentidos pueden hacerlo, no puedes publicar en ninguna parte la mirada que te conquistó, ni el cosquilleo en el estomago cuando rosas la piel de la persona que amas, ni la explosión de sentimientos y júbilo de hacer el amor, ni el calor, la calma y regocijo de abrazar a un hijo, o el dolor intenso de la ausencia que se te viene encima cuando alguien muere, o cuando te engañan o traicionan, 

Vemos pasar la vida, no por lo que hacemos, vemos o proyectamos, si no por todas las pequeñas cosas que dejamos pasar por alto por llevar la cabeza baja y nuestras energías y pensamientos sumidos en una modernidad absurda que nos separa de lo que realmente somos, fuimos, dejamos de ser. El cielo nublado con las nubes en apariencia aradas sobre el manto celeste, las olas del mar a lo lejos jugando consigo mismas, la vitalidad inecesaria de una mujer feliz en su locura jugando con el tránsito, un perro que pasa sonriendo (creo que era el perro más feliz del mundo en ese momento), un árbol milenario que nos cuenta en una sola observación todo lo que ha visto en sus cientos de años, o la chica que de pronto se vuelve en el bus y mira sugerente a un chico para que le hable, y entonces él dubitativo entre los amigos de su celular a los que no conoce se da cuenta finalmente de lo efímero, guarda su celular en la bolsa, saca su cabeza de la virtualidad, y entonces mira y se da cuenta de sus ojos, de su piel, de sus labios, la llama con su mirada y se acerca sin mover un músculo siquiera; se acerca en realidad, se levanta mientras piensa que le va a decir: probablemente le invitará a sentarse y le dará su asiento, luego de conversar un rato le dará también su número, después su tiempo, un beso, le bajará  la luna, se enamorarán y se darán sus cuerpos, su vida, y todas las cotidianidades que vienen después de una simple mirada en un bus, que al verse con atención y detenimiento, ya no resulta ser algo tan efímero.

miércoles, marzo 01, 2017

Mariposas secas

“Ustedes no quieren que yo abra mi bolso” – Gritaba siempre “La Momia” al pasar por la puerta principal de la empresa. Por lo general todos reían o la ignoraban, los que nunca le habían visto, allegados o simples clientes, volteaban primero asustados y luego reían con burla por las repetidas amenazas y el tono grave con que lo decía: “de verdad no quieren que yo abra mi bolso! No! No lo quieren!!”
“La Momia” era una indigente habitual de la zona, repetía este ritual cada día después de la hora de almuerzo, en el momento en que siempre había más visitantes en la recepción, pero era inofensiva, por lo que a nadie le importaba. Su edad era indefinida, tenía la piel tostada por el sol y los ojos tristes de la miseria. Le llamaban “La Momia” pues siempre llevaba el estómago y el vientre medio envuelto en vendas, y un rollo de las mismas en los brazos.
Una vez que hacía su aparición, rondaba varios minutos la entrada repitiendo lo mismo, y retando a algún fantasma a una batalla que nunca se daba.
Aquel día, Daniel estaba de malas, el sol era pesado y las cosas no marchaban bien ni en casa ni en cuestiones de dinero, aunque era un hombre afable, ese día se le veía decaído de ánimo y un poco irritado, aunque de igual forma saludaba con una sonrisa aprendida a los clientes que entraban a la empresa o se quedaban en la recepción; él siempre amable.
Pero el sol le daba en la cara, el sudor le bajaba por la espalda, y le comenzó a doler la cabeza y notó que casi nadie le devolvía el saludo, algunos hasta arrugaban la cara cuando les hablaba, era demasiado el calor, y distraído se quitó la gorra para limpiarse el sudor cuando lo sobresaltó un grito que venía de atrás y que le tomo desprevenido: “Ustedes no quieren que yo abra mi bolso” – Maldijo un momento - “Jueputa mujer!! Que susto!!”  – y volviéndose irritado y controlándose espetó contra la indigente que empezaba su show:
-Qué necesidad tienes de venir todos los días a gritar pendejadas acá!? Ándate de aquí o hoy si te espanto!
La Momia escondió su boca desdentada y fijó su mirada en Daniel como tratando de atravesarlo, extendió los brazos al frente con una mano en cada manigueta del bolso abriendo el mismo en amenazante posición, tensando el zipper que mantenía el interior en secreto, y con voz más grave y tensa aún, gritó:
-Usted no quiere que yo abra mi bolso
Los clientes y los empleados de la empresa volvieron a ver al unísono cuando Daniel adelantó un paso hacia ella, le arrebató el bolso y empezó a abrir el mismo ante el susto de todos y la indigente misma
-Vamos a ver que andas en ese famoso bolso! – le grito

Tomó el bolso con sus manos y abrió el zipper, introdujo sus manos en él y de pronto Daniel se puso pálido, botó el bolso al suelo y balbuceó “Un niño; un niño muerto! Un bebé!” Los clientes y los empleados comenzaron a salir de la recepción asustados y sorprendidos de lo que decía, se acercaban tratando de ver el contenido del bolso, mientras un par ayudaba a Daniel a levantarse tras haber caído sentado al retroceder. La momia hasta ahora asustada sonrió de pronto mientras tomaba el bolso –Un niño!!? Usted está loco! Más que yo!!, No!! Estas son mariposas muertas! Secas!! Yo misma me las saque del estómago cuando el maldito que las dejo revoloteando ahí me engaño y se fue!! No dejaban de volar las muy malditas! Y yo las saque de mí como él me saco de su vida!! –
La Momia decía esto y reía satisfecha; mientras todos horrorizados la vieron quitarse las vendas del vientre que mostraron un horroroso y desfigurado hueco mal cicatrizado, y que la atravesaba de lado a lado.

Sonrió al ver el horror y el asco en sus caras, se detuvo y feliz de mirar a todos los atónitos presentes, se tapó el vientre y acomodó algo dentro del bolso, se lo puso de nuevo en el hombro y siguió caminando como siempre; gritando “Ustedes no quieren que yo abra mi bolso lleno de mis mariposas secas” mientras Daniel en el suelo, más pálido, aún repetía que era un niño, un niño muerto! y entonces, algunos empezaron a llamar a la policía.

miércoles, febrero 22, 2017

Sin titulo


Porqué sonreír mientras se ve a alguien morir ahogado en un estanque de medusas? Porque sonríe también. 
Realmente es poco importante saber como llego allí, es algo totalmente surrealista, tiene los ojos abiertos y sonríe de forma insistente, con la mirada fija al frente, viendo directo a los ojos de quien le mira.
El hecho de que el estanque este en medio de un concurrido mall hace de la escena algo aún más inverosímil, la gente corre de un lado para otro, gritan, sacan fotos, llaman, buscan a los guardias de seguridad y obstruyen la ayuda, el paso, la visibilidad, la lógica y la calma.
En su cara se reflejan pequeños y rápidos espasmos de cada vez que el aguijón de alguna medusa se le clava en la piel y se le van enredando en el cuello, la espalda y los brazos. Su color empieza a cambiar a la vez que los guardias llegan y buscan una escalera, algunos histéricos proponen quebrar el estanque, pero los guardias no parecen estar de acuerdo ni seguros, pero sigue sonriendo y mirando fijamente, mientras que quien observa imita su postura y su  impavidez, es como si fuera una estampa congelada  en el tiempo, en medio del caos, de gritos, carreras y señoras tapándole los ojos a los niños y llevándoselos de ahí.
La falta de aire y el veneno de los pequeños fantasmas de mar; atrapados entre paredes transparentes a kilómetros de su verdadero hogar; empiezan a hacerle efecto como agujas en todos los músculos de su cuerpo, refleja el intenso dolor en su rostro, pero no deja de sonreír, el corre corre de la gente se le hace gracioso, y no piensa en nada, solamente sonríe y mira fijamente los ojos de quién le mira, que tampoco pierde detalle, entonces la falta de oxigeno o el veneno le hacen cerrar los ojos, perder la mirada, se desvanece por segundos y tiene espasmos violentos que le vuelven en sí repetidamente a lo largo de segundos eternos, un guardia viene corriendo con la escalera en la mano, los otros le esperan, cuando abre los ojos trata de buscar a quien le mira y le encuentra, se da cuenta de que ya no sonríe, que esta de lado, que corren los guardias quitando a todo el que este a su paso en el pasillo, la gente grita, llora, se aterroriza; sabe que no le sacaran a tiempo, que ya no podrá sostener ni la sonrisa ni la mirada, y que hubieran quitado del pasillo apresurada mente a quién le miraba morir, si no hubiese sido solo su reflejo disfrutando su propia muerte, al ver su vida escapar de sus ojos, y su sonrisa, convirtiéndose en medusa.

miércoles, febrero 15, 2017

Ofrendas para Sábato.


Extenuado por el dolor causado por la última aguja clavada en su espalda, y desmayado de llorar por un par de horas, le despertó el aire fresco que se cola entre el piso de tierra y la puerta de latas de el rancho donde su madre; trabajadora doméstica; le deja cada día al cuidado de su abuela.
La vieja aprovecha el especial odio que siente y objetiviza contra el pequeño cada vez que le ofrenda tortura a su virgen; esta toda vestida de negro en su altar, con su cara de calavera, parece reír cada vez que la anciana sostiene al niño sobre sus piernas con una mano, evitando que este se le escape al retorcerse por el dolor infringido, mientras con la mano izquierda clava agujas en su cuerpo y recita extrañas oraciones que espera le deparen prosperidad.
Deja las agujas dentro del cuerpo del pequeño espera con ello contentar más a su sádica santa de los muertos y los demonios; quizás así llegue la riqueza, antes de que el pequeño cristo lleno de heridas y acostumbrado al terror de el dolor infringido perezca de ofrendas bajo la piel.
La abuela cuidadosa, cura tras cada rosario perverso por encima las heridas, sin marcarlas; luego deja al niño hecho polvo en el piso de tierra, le quita de encima las hormigas que llegan a lamerle las llagas y los puntos de las agujas en la piel, para que nadie le reclame.
Pablito despierta en el suelo, la brisa veraniega y la frescura invernal son una, no siente dolor en el cuerpo, nada le punza por dentro, respira hondo y profundo, abre la puerta y se va  jugando con el viento, detrás de un rayo de sol; deja atrás 50 ofrendas para Sábato y un cuerpo hecho polvo, la abuela que recién lo descubre se prepara para llorar a su nieto, piensa que decirle a las autoridades y a la madre: “seguramente lo mato la bruja de la vecina que lo odia”, que “yo pensé que estaba dormidito”.
Sonríe pensando que los vecinos vendrán con ayudas y atenciones, y consuelos en efectivo; se inca frente al altar para agradecer a su virgencita que sonríe con su risa de calavera, agradece y sonrié hasta quedarse dormida, entonces el viento entra riendo por debajo de la puerta, le mueve los risos al niño que parece sonreír, bota una vela del altar y lo incendia todo.